Educación músical…

Se ha demostrado que la música es sanadora. La música se utiliza para atraer juntas a las personas. Hay quienes han aprendido música al mismo tiempo que han aprendido a hablar por lo que la música es su segundo idioma. Hay quienes han vivido en sitios donde no conocen el idioma del lugar y la música ha sido su lenguaje. ¿Se han dado cuenta que utilizamos la música para todo? La usamos para la paz, la guerra, la política, la religión, para del deporte, el amor y el desamor. Le cantamos a nuestros hijos desde que nacen. Pero qué tal si les dijera que ellos ya escuchaban desde antes de nacer. Podemos escuchar desde las 27 semanas de gestación (unos dicen menos). El cerebro del feto aprende a escuchar antes del nacimiento y crea representaciones en la memoria. Entonces somos música. Estamos diseñados para escuchar los sonidos y la música. Uno de los primeros sonidos que escuchamos es el corazón de nuestras madres. ¡Qué sonido más hermoso! Ya desde ahí tenemos en nuestra memoria que la música nos conecta y ya realizamos un vínculo de apego.

Nos cantan desde que estamos en el vientre, cuando nacemos nos cantan las hermosas canciones de cuna y seguimos con la música a través de nuestra vida. ¿Sabían ustedes que Cumbanchero de Rafael Hernández era originalmente una canción de cuna? Entonces, nuestra vida es música, es escuchar y es una parte esencial en el crecimiento y desarrollo.

Establecimos desde ya que la música es lenguaje, es apego, es memoria, activa nuestro cerebro. Todo esto y solo estamos comenzando. O sea que la música envuelve todo lo que es nuestro ser, nuestro comportamiento, emociones, etc. Ya por eso Platón decía que la música es para el alma lo que la gimnasia es para el cuerpo. Pues es como un ejercicio. Y discutiremos más adelante más sobre esto.

Ya estableciendo que somos seres musicales debemos establecer el significado de la música en nosotros. Platón escribía que la música era la disciplina educativa por excelencia. La Carta aprobada en Estrasburgo el 29 de septiembre de 1991 por el Seminario de la Conferencia Europea de la Música en combinación con el consejo de Estado de Dinamarca dice: “La educación musical dentro del sistema educativo debería ser obligatoria a todos los niveles y para todo tipo de escuelas.”

La música a la edad de 0-6 años sugiere perspectivas de desarrollo expresivo y comunicativo que son propias e inmanentes a su naturaleza y que no son provistas por otras disciplinas…de la música se derivan competencias expresivas, lingüísticas, motrices e intelectuales de vital importancia para la formación integral a la que todo sistema educativo aspira, competencias todas ellas de carácter curricular transversal. “(Riaño, Díaz et al, 2010, p.13).

Dicho esto, debemos recalcar entonces la importancia de la música en el aprendizaje de nuestros niños.

La música es un elemento esencial en el desarrollo y aprendizaje de los niños/as. La música no solo ayuda a que nuestros niños/as se relajen, sino que también ayuda a desarrollar la memoria y el sentido de coordinación del bebé.

Aquellos niños/as que crecen escuchando música, cantando canciones, y moviéndose al ritmo de la música gozan de un mejor sistema sensorial, creando más enlaces en las conexiones neuronales del cerebro.

Los niños pueden desarrollar sus habilidades mentales y maximizar el potencial de sus cerebros mediante la participación en la música.

Se ha demostrado que los niños que toman clases de música muestran mejoras en las habilidades de memoria que se correlacionan con las habilidades no musicales, como las matemáticas, la alfabetización, el procesamiento visual y espacial y la memoria verbal, en comparación con los niños que no están tomando lecciones.

Los estudios demuestran que las distintas formas de entrenamiento musical pueden mejorar la conectividad y la función de las diferentes regiones del cerebro. Aumenta uno de volumen cerebral y apoya la comunicación entre diferentes áreas del cerebro.

La música tiene la habilidad de conectar múltiples áreas del cerebro. La música estimula ambos hemisferios del cerebro incrementando así las áreas cognitivas, motoras, sociales, comunicativas y de comportamiento. Un dato curioso es que aquellas personas que han sufrido de algún derrame pueden en muchas ocasiones cantar antes de volver adquirir la habilidad de hablar con fluidez. Son muchas las áreas de nuestro cerebro afectadas por la música.

Hace poco hablamos de la plasticidad cerebral (su habilidad de cambiar), las investigaciones demuestran que la educación musical puede reeducar los cerebros y causa que el sistema auditivo y las áreas de motricidad crezcan más grandes y puedan interactuar más efectivamente pues se ha demostrado que la música es la única actividad que puede activar, estimular y usar todo el cerebro. Los pacientes de derrame cerebral pueden caminar más rápido si siguen las instrucciones rítmicas, los adultos con Alzheimer pueden recordar memorias y sentimiento a través de su música preferida o familiar. Los infantes prematuros pueden aumentar su grado de succión 2.5 veces más cuando son expuestos a la música. Todos estos beneficios además de los ya mencionados podemos adquirir a través de la música. Entonces la clave es la música.

En The Well Balanced Child, escrito por  Sally Goddard Blythe, ella indica que la música es el segundo idioma del niño. La música, el ritmo, el tiempo, las liricas puede ayudar a los niños que tienen dificultad con el habla o incluso aquellos con autismo. Estos niños pueden confrontar problemas con la comunicación e interacciones personales y la música les puede ayudar a interactuar con otros, a expresar sus emociones y también con sus destrezas de comunicación. la estructura y lo predecible provee un sentido de seguridad y confianza para los individuos que aman la rutina.

La educación musical es increíblemente importante porque ayuda al desarrollo de la persona. Los beneficios de la educación musical no solo ayudan al desarrollo del talento musical de la persona también ayuda en otras áreas tales como:

Desarrollo del cerebro: La música estimula partes del cerebro que están relacionadas con la lectura, con las matemáticas y con el manejo adecuado de las emociones que experimentan.

Desarrollo de la memoria: un niño con una formación musical rica, variada y constante puede llegar a memorizar más fácilmente. Especialmente cuando se usa la música como medio para alcanzar ciertos objetivos (estudiar, pintar, leer, hacer ejercicio, bailar, etcétera). La participación en la música potencia las siguientes capacidades en los pequeños: concentración, atención y memoria.

Desarrollo del lenguaje y habilidades de razonamiento: la música puede ayudar a desarrollar las áreas del cerebro que se encargan del lenguaje y el razonamiento. No solamente ayudan mientras se está en la escuela pues mejor lenguaje y destrezas de razonamiento ayudan a poder adquirir mejores trabajos en la fuerza laborar. Le educación musical mejora el oído de tal forma que hace más fácil el aprendizaje de otros idiomas y permite que se detecten más fácilmente las palabras en lugares con mucho ruido.

Mejora la lectura: para alcanzar un buen nivel de lectura es necesario educar el oído en la audición de los sonidos, diferenciando entre ellos para comprender así las ideas escritas.

Desarrollo de sentido de logro: enseña a los niños a disfrutar los pequeños logros lo que básicamente ayuda a desarrollar la autoestima y la confianza en sí mismos. Los niños pueden desarrollar muchas habilidades que puede que nos sabían que tenían y esto les ayuda a sentirse motivados, valiosos y, sobre todo, capaces

Ayuda a la relajación:  la educación musical les permite a los niños tener un tiempo para relajarse y desconectarse de las otras materias lo que permite entonces a su vez incrementar la productividad en las mismas. Es como un buen ciclo pues se desconectan para conectarse. Con ayuda de la música, podemos ayudar a la relajación de los niños y se puede usar en terapias para tratar los trastornos de déficit de atención e hiperactividad.

Mejores resultados en las pruebas estandarizadas como SAT o College Board. Estudios demuestran que aquellos estudiantes quienes han tomado educación musical obtienen mejores resultados en las pruebas estandarizas que el resto de los estudiantes.

Disciplina: Estudiar música ej. un instrumento requiere dedicación y práctica. Con una buena rutina, los niños llegaran a ser más disciplinados en diferentes áreas de sus vidas y esto les brindará múltiples beneficios. Les enseña a los niños que si quiere algo tienen que poner su mayor esfuerzo y tiempo para obtenerlo

Socializar: aprende a trabajar en equipo y comunicar sus ideas con fluidez. La música permite establecer nuevos vínculos.

Expresión y emoción: Hace que los niños/as puedan expresarse. Al combinarse con el baile, estimula los sentidos, el equilibrio y el desarrollo muscular. Estimula la creatividad y la imaginación infantil. Los niños crecen emocionalmente: aprender música ayuda a mejorar en los niños el pensamiento creativo, les ayuda a expresar ideas y aceptar más la crítica. Los niños se sienten mejor: son menos agresivos y más cooperativos

Valores: la música no es solo paciencia y sentido de la disciplina, también se trata de la adquisición de otros valores humanos de gran importancia para la vida en sociedad; tales como la empatía, la solidaridad, la perseverancia, entre otros. En varias de las lecturas que leí y los Ted talks escuché se habló de como la música fomenta los valores. Y voy a robarme lo que se dijo en uno de los Ted talks, no hay crisis económica, hay crisis de valores. Entonces, utilicemos la música para ayudar a nuestros niños a crecer no solo en lo intelectual como cuando hablamos del IQ, sino también como seres humanos. Recuerden que cuando educamos en valores, educamos para la vida. Educamos a nuestros para que puedan ser flexibles, tener iniciativa, sean capaces de toma decisiones y trabajen en equipo.

Cuantos más estímulos pueda recibir un niño a través de la música, el movimiento y las artes en general, mayor será su desarrollo espiritual, cultural y emocional, puesto que el hecho musical es capaz de estructurar la forma de pensar y trabajar, a la vez que ayuda en el aprendizaje de otras materias. Por lo tanto, implica el desarrollo de otras capacidades e inteligencias.

¿Cómo podemos fomentar la educación musical?

Existen varias alternativas desde cantarle a los niños para dormir, cantarle para que se aprendan los colores, los números, las estaciones del año, el clima, etc. ¿Por que quien no se sabe la canción que dice el Sol no aparece el cielo esta gris y sigue la lluvia con su chin, chin, chin?

Podemos con nuestros niños hacer nuestros propios instrumentos musicales. Cuando son muy pequeños cualquier cosa es un instrumento musical, desde una lata de galletas hasta una olla y una cuchara. Ya más grandes hasta usan un cubo para practicar la batería. Así es que nuestra imaginación y Pinterest son nuestros mejores aliados. Recuerdan que se ha utilizado la música en los muñequitos como Bugs Bunny y hasta Jimmy Fallon en su show…

También podemos integrar otros programas a nuestras vidas como lo es Zumbini. Zumbini nace de los creadores de Zumba. Ellos entienden que la música está en todos nosotros y que es innata. Y ya que la música nos permite expresarnos libremente y es divertida es una gran herramienta para el aprendizaje. La música es una manera divertida, segura y estructurada de aprender. Y esto fomentando el apego entre las familias. La participación de los adultos es importante porque son el modelo de los niños. Y esto crea un sentido de unión entre todos los participantes de la clase.

En un Ted talk hablaban de cuál era la estructura o grupo social preferido del conferenciante y este dice que la orquesta porque todos los instrumentos son importantes. De esta manera Zumbini tiene como fin crear el mismo sentimiento porque en las clases se aceptan todas las habilidades musicales. En las clases no se juzga ni a los niños, ni a los padres, ni al instructor porque la meta es aprender a través del movimiento y la música haciendo de las clases un lugar seguro, confiable y divertido.

Como también aprendemos del modelaje, de la imitación este programa integra a todos los niños entre las edades de 0-5 años en la misma clase. Se entiende que no hay necesidad para separarlos por edades porque este programa no está enfocado ni en competencia ni en nivel de actuación más bien en participación y así poder incluir y aceptar a todos los niños por igual. Al igual que la filosofía Montessori. El aula Montessori integra edades agrupadas en períodos de 3 años, lo que promueve naturalmente la socialización, el respeto y la solidaridad. Esta integración o mezcla de edades favorece la cooperación espontánea, el deseo de aprender, el respeto mutuo y la incorporación profunda de conocimientos a través del ejercicio de enseñarle a otros.

La estructura de la clase consiste en un balance entre el movimiento, lo vocal, el ritmo y los instrumentos musicales.

Zumbini entiende que la simplicidad y la repetición son importantes y efectivas. Y esto es precisamente lo que los niños aman. Por lo tanto, se celebra el proceso y no la acción. En el proceso, en el tratar esta el aprendizaje. Aprendemos de nuestros intentos. Es por eso por lo que a los instructores se nos alienta a observar y no a evaluar. Los instructores pueden observar y reconocer los comportamientos para que los padres aprendan a hacer lo mismo y alienten a sus niños en sus casas.


1 Comment

A WordPress Commenter · June 25, 2018 at 4:00 pm

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